No todos somos iguales … y no hablo de clases sociales, colores o sabores; hablo de genética, no soy doctor, ni mucho menos, pero es de todos conocidos, que unos somos más propensos a engordar que otros; es decir, estamos configurados para ser, gordos, flacos, altos, chaparros, etc, etc, etc; si a eso le sumamos un estilo de vida, una forma de ingerir alimentos, vicios y flojera pues tendremos un resultado positivo o negativo; si somos propensos a engordar y le entramos a las Big Macs, cheve, postres, pan, refrescos y fiaca y llevamos una vida sedentaria pues es OBVIO que el resultado que obtengamos será el de una gran OBESIDAD.
Toda mi vida he luchado con el sobre peso, es a lo que yo llamo mi eterna lucha; en todas las etapas de mi vida he sufrido la obesidad, en algunas la he controlado y le he ganado la batalla, pero en otras la he sufrido. Hoy me encuentro en una excelente etapa de mi vida, estoy felizmente casado y con dos retoños, soy joven, con un trabajo estable y una gran familia que me apoya en todo. Pero saben que, siempre he tenido cosas buenas alrededor de mi gracias a Dios, no es que no conozca las épocas de vacas flacas, pero no disfrutaba todo lo que tiene porque no estaba bien conmigo mismo. Puedes tener todo y a todos, pero si no te sientes bien para que demonios quieres todo?.
Después de casarme y tener a mi primer retoño, me descuide mucho, justificándome que primero tenia que ver por mi esposa y mi hijo; tratando de encontrar el sano equilibrio que todo mundo busca, me case joven a los 27; Dios me mando un gordito muy latoso, muy vivo y juguetón, al paso que crecía me costaba trabajo seguirle el paso, ni hablar de cuando empezó a caminar, era tortuoso para mi andar agachado ayudándolo a dar sus primeros pasos; los pendientes siempre existían, el trabajó nunca mermaba, y el tren de vida que llevaba no me ayudaba mucho.
Después llegó mi segundo retoño una linda gorda, las cosas seguían igual con mi vida, pero ahora había una linda habitante más en casa; era más fácil para mi comprar ropa mas grande, que hacer ejercicio, o dejar de comer; un día me vi en el espejo desnudo y observe la forma amorfa de mi cuerpo, me quede pasmado; mi cabeza se lleno de preguntas; cuanto años mas viviría con la forma de vida que llevaba?, cuanto mas mi esposa iba estar a gusto junto a mi?, cuanto mas les iba a rendir a mis hijos?.
Así que emprendí una nueva batalla, motivaciones me sobraban, 2 hijos, una esposa, un trabajo, familia, amigos etc.; pero no, no era por ahí, ya que siempre había tenido a todos y de todo; el problema era YO; ese fue mi primer paso, reconocer que YO era el problema y la solución, tenía que hacer las cosas por mi y para mi, quererme un poco, sacar el orgullo y no doblarme, me di cuenta que eso no era ser envidioso ya que el resultado, iba ser para todos, y todos iban a disfrutar de el, mis hijos iban a jugar más conmigo, mi esposa me iba disfrutar más, en el trabajó iba rendir más.
El segundo paso fue buscar aliados, tener un sobre pesó de casí 40 kilos según la maldita tabla de estatura, edad y sexo no es cosa fácil y pelear contra ellos menos; así q el primer aliado fue mi esposa; si, la que siempre ha estado ahí, me invito a ir con un nutriólogo, y se comprometió conmigo a seguir el régimen alimenticio que nos diera, a procurar junto a mi tener los alimentos recomendados y a no sacarme tentaciones.
Y así llego el segundo aliado mi nutriólogo; el cuerpo es química, no es cuestión de dejar de comer nada más, hay alimentos q combinándolos nos ayudan a bajar de peso de una forma más efectiva; al mismo tiempo me hice de mi tercer aliado el “Raductil” señores y señoritas estamos en el siglo XXI, así que hay que sacarle provecho a los avances de la medicina; esa pastillita mágica es un inhibidor de hambre, que mucho ayuda a la fuerza de voluntad, que por lo general Dios no nos doto de ella a los gordos, aparte de que en realidad mermo mi apetito, hacia que mi cuerpo asimilara correctamente la grasa que ingería, es decir, si me excedía en grasa la pagaba y al baño corriendo tenia que salir, y si comía correctamente solo permitía que se quedara la grasa que en realidad necesita y el sobrante lo expulsaba por la orina, así fue que empecé un nuevo régimen alimenticio y retome el ejercicio.
Empecé a caminar mis 25 min. cada tercer día, note que mis piernas se hacían mas fuertes, y ya con un estomago trabajando normalmente, y sin los excesos que tenia cuando empezaba, fui aumentando el tiempo, y empecé a caminar a diario, me servia para desestresarme, hasta el carácter me cambió, otro gran aliado fue el agua, que difícil es al principio tomar agua, tomar 2 litros de agua cuando no esta acostumbrado uno, pero en un par de semanas la pides a gritos.
Como en todo, al principio de maravilla, los kilos caían rápidamente, amaba a la bascula y ella a mi, pero llego el estancamiento; mi cuerpo no quería bajar más, pasaron semanas en que no bajaba ni un gramo peor aún subía, comía menos, hacia más ejercicio y nada; como todo gordo buscaba resultados rápidos, así q la PACIENCIA y la PERSEVERANCIA es algo que tenía que alimentar día a día; ese estancamiento pasó, de nueva cuenta empecé a bajar de peso, mas lentamente pero el objetivo se cumplía.
Ya con menos kilos encima de mí, con fuerza en las piernas, las ganas de levantarme a caminar disminuían día a día, así q busque un nuevo aliado; ya metido en eso de la química del cuerpo, los genes y demás, descubrí los Fatburner, me documente a cerca del tema, y ya con el aval de mi doctor y la explicación que el medio entendí que el cuerpo humano almacena grasa que difícilmente va a salir con el solo con el ejercicio y una buena dieta; así que me decidí a probar uno, el “Hidroxicut” de GNC, aparte de quemar ese tipo de grasa, hacia que el esfuerzo de hacer ejercicio valiera por 2, como? pues bien estas pastillitas de gel entre otras cosas traen cafeína, y la dosis equivale a 7 tasas de café, claro sin la gastritis y sus demás efectos; nunca lo tome como se recomendaba en la etiqueta americana; ya que para mi era demasiado, con una sola dosis obtenía ese boost de energía que requería para seguir mi batalla; lo tomaba media hora antes y para que me entiendan hagan de cuenta que me ponían un cuete haya donde les conté, te levantabas por que te levantabas y tenia que quemar ese boost de energía que me daba, con lo cual realmente sudaba la gota gorda.
Mi gordita ya tiene 8 meses y yo 23 kilos menos, se dicen fácil, y pensándolo bien no me ha costado mucho, con todos los aliados que tengo detrás de mi, me siento muy bien, aguanto el ritmo de vida que me demanda y cada vez me siento mas útil, mas vivo.
Vale la pena iniciar la batalla, todos somos diferentes, unos la tienen mas fácil, a unos nos toca batallar un poco más.
Esta es mi eterna lucha, y la tuya cual es?
Pd: Mi siguiente objetivo es correr una 5k … espero un día postear esa experiencia.